Los bouillons de un vistazo

Bouillon Chartier, Grands Boulevards

Los precios proceden de guías y prensa, algunos sin fecha precisa: son orientativos, no tarifas garantizadas.

Cuál elegir

  • Para la experiencia clásica: Chartier, con camareros con delantal, manteles de papel y cajones para servilletas. Venga pronto, antes de las 11:45 o después de las 14:00, para reducir la espera.
  • Por la decoración: Julien, una magnífica sala modernista.
  • Para comer algo mejor sin gastar mucho: Racine.
  • Para una noche animada: Pigalle, cerca del Moulin Rouge.

Qué se come

Los clásicos: huevo con mayonesa, puerros en vinagreta, filete con patatas fritas, blanquette de ternera, buey a la borgoñona, mousse de chocolate, profiteroles. Las raciones son correctas; no espere cocina gastronómica.

Evitar la cola

La mayoría de los bouillons no aceptan reservas o las limitan. Llegue a la apertura, entre semana y fuera de las horas punta, o elija una dirección que acepte reservas. Evite los viernes y sábados por la noche.

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Preguntas frecuentes

¿Se puede reservar en un bouillon? Depende: algunos aceptan reservas, Chartier y Pigalle funcionan sobre todo con cola.

¿Es realmente barato? Es de las comidas completas más baratas del centro, pero compruebe la carta.